"Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo" - (Paulo Freire)
"Cátedra Libre Educárcel": Educación a distancia: la universidad en la cárcel
Ultima actualización 9 de febrero de 2012.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Educación a distancia: la universidad en la cárcel

Publicado en : http://www.universia.com.ar/materia/materia.jsp?materia=25015
La UNL implementa desde 2004 el Programa Educación Universitaria en Prisiones, que permite brindar formación superior a quienes se hallan privados de la libertad. Los contenidos del programa, el derecho a la educación y el impacto de las nuevas tecnologías en el interior de las cárceles.

La UNL implementa desde 2004 el Programa Educación Universitaria en Prisiones, que permite brindar formación superior a quienes se hallan privados de la libertad. Los contenidos del programa, el derecho a la educación y el impacto de las nuevas tecnologías en el interior de las cárceles.
br / La Argentina cuenta con experiencias relacionadas a las posibilidades de acceso a la educación universitaria por parte de personas privadas de la libertad. A mediados de la década del 80, la Universidad de Buenos Aires (UBA), comenzó con un programa, que aún continúa, donde se buscó generar un sistema de apoyo presencial a estudiantes universitarios que tienen un recorrido como alumnos libres. Un sistema similar ofrece la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
En cuanto a la propuesta de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), su particularidad es que se trata de un sistema de educación a distancia, UNL Virtual y que, por eso, fue factible de ser trasladado al ámbito de la prisión.
Ya no se trata de una presencia fuerte de los docentes en las cárceles (hecho que en la práctica es muy difícil de mantener en el tiempo, aunque se propicia) sino que se creó un equipo de coordinación que actúe de nexo entre el sistema y los internos.
En octubre de 2004 se inició formalmente el Programa Educación Universitaria en Prisiones. El director del Programa, prof. Máximo Sozzo, de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, aseguró al respecto que "el principal eje es que las personas privadas de su libertad puedan ejercitar su derecho a la educación".
Actualmente, el programa funciona en dos cárceles de varones: en el penal de Las Flores, ubicado al norte de la ciudad de Santa Fe, que cuenta con 580 detenidos, y en la cárcel de Coronda, localidad ubicada a 50 km al sur de la capital provincial, cuya población carcelaria ronda las mil personas.
Asimismo, se intentó abrir un espacio en la Unidad de Penal de Mujeres, cárcel situada al sur de la ciudad, pero ante la escasa población y demanda, la única estudiante que cursa realiza sus estudios en Las Flores.
 
Los inicios
 
Durante el primer año, en 2005, ingresaron 34 alumnos a UNL Virtual. "El primer año tuvimos un número muy alto de inscriptos dado la demanda", comenta Sozzo.
Sin embargo, asimismo, da cuenta de las particularidades acerca de la continuidad o no de los estudios, "muchas personas al ser dejadas en libertad no siguen estudiando por un montón de otras necesidades que se enfrentan en el ?mundo libre? tenemos algunos casos de personas que siguieron estudiando después de quedar en libertad, y en algunos de esos casos hemos tratado de dar apoyo desde la Universidad. A tres años, hay un cierto descenso del volumen de gente que se inscribe. Esto también está vinculado a la cantidad de gente que no pueden llegar a ingresar por el artículo 7 de la Ley de Educación Superior (que permite el ingreso a la Universidad a personas que no hayan finalizado sus estudios secundarios)".
 
La Universidad
 
Ir a la universidad dentro de estas cárceles significa acceder al espacio físico equipado con las computadoras, y los requerimientos necesarios tecnológicos (televisor, video, mesa de trabajo, sillas).
Sozzo aseguró que "la instalación de la iniciativa significa una nueva dinámica en las cárceles. En Las Flores el trabajo se vio favorecido por el funcionamiento previo de la biblioteca, por lo que era una cuestión que estaba aceitada, y se pudo cumplir bastante bien con los plazos. En Coronda era algo nuevo, y se complicó más la situación con lo que pasó el 11 de abril de 2005 (un motín que dejó el saldo de 14 internos muertos)".
"En 2005, se designó un funcionario penitenciario encargado del aula. Ahí sí logramos que los estudiantes salgan cuando tenían que salir. A fines de 2005 y el 2006 se normalizó, y hoy funciona bien".
 
Las nuevas tecnologías
 
Sobre el encuentro entre las personas privadas de la libertad y las nuevas tecnologías, Sozzo asegura que es un tema "muy complejo, porque dentro de la población carcelaria el nivel educativo es muy bajo, eso hace que muy pocos puedan acceder a la universidad o las que ingresan a través del artículo 7 son personas con una trayectoria educativa bastante débil".
El encuentro con las nuevas tecnologías es algo que no les ha sucedido a lo largo de su vida, o les ha sucedido en forma muy fragmentaria. Es muy complejo, por eso el trabajo de los coordinadores en ese sentido es muy importante. Durante el primer año es muy importante que haya un referente con quien trabajar esas herramientas que implica el sistema de educación".
 
Primeros egresados
 
Para este año, el tercero de implementación, se espera que comiencen a egresar los primeros estudiantes que están en la última etapa de sus carreras. Sozzo asegura que este hecho incentivará a muchos internos y ayudará a quitar el freno de iniciar una carrera ya que quedará demostrado que "es posible".
Finalmente, Sozzo remarcó que "tomamos todo lo bueno del sistema de educación a distancia, pero tratamos de complementarlo con actividades cara a cara. Promovemos que los estudiantes puedan salir lo más que se pueda para participar en instancias presenciales. Esto implica desde rendir los exámenes, hasta participar de unas jornadas o congresos que accedan a cuestiones que también hacen a la vida del estudiante universitario", concluyó.
 
Fuente: Área de Comunicación CEMED