"Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo" - (Paulo Freire)
"Cátedra Libre Educárcel": 2009
Ultima actualización 9 de febrero de 2012.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Concluye hoy seminario sobre papel de las bibliotecas en instituciones penitenciarias

Fuente: NEIKE (6 de noviembre de 2009)
 
A fin de promover un nuevo enfoque sobre el papel de las bibliotecas dentro de las instituciones penitenciarias, se desarrolla un programa de formación de futuros docentes-bibliotecarios/as, con el concurso de expertos europeos. Se trata del Seminario Nacional "Trayectos formativos para bibliotecarios/as en contexto de encierro", que culmina hoy en el Centro Paraguayo de Educación Permanente Koe Pyahu, en la capital paraguaya.

El encuentro se lleva a cabo en el marco de las acciones del Programa Prodepa "Koe Pyahu", con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y tiene por objetivos capacitar a los futuros/as bibliotecarios/as de los centros educativos en contexto de encierro en Paraguay y convertir el espacio de la biblioteca en un lugar abierto de promoción de la lectura, la escritura y actividades educativas.

"Brindamos herramientas adaptables, adecuadas al contexto de encierro, para crear animaciones que fomenten la lectura, la escritura y la cultura", explicó María Noel Rodríguez, coordinadora de educación del Programa Eurosocial, de la Unión Europea, integrante del equipo de expertos que imparte el seminario.

Los participantes, un total de 34 docentes-bibliotecarios/as de 17 centros educativos en contexto de encierro del país, así como los responsables de las bibliotecas de los Centros de Recursos para la Educación promovidos desde Prodepa, acceden a herramientas metodológicas para implementar proyectos en el espacio de biblioteca de su centro de actividad.

En este sentido, Antonio Gómez Iruela, codirector del programa Prodepa por la AECID, resaltó la importancia del evento atendiendo que los centros educativos en contexto de encierro ya existen, por lo que se requiere métodos para gestionarlos.

La función que se desea dar a la biblioteca en contexto de encierro, según Rodríguez, es la de la inclusión social, porque "no es concebir la biblioteca como un espacio de estantes donde se depositan libros, sino un espacio vivo de comunicación, donde puedan interactuar también los internos unos con otros, como usuarios, no como detenidos".

El caso del preso que quiere estudiar Derecho y la respuesta del decano

Fuente: Mendoza ONLINE (6 de noviembre de 2009)


Ante una información que publicamos ayer respecto de la situación de un interno del Penal que quiere estudiar Derecho, el Decano de la Facultad de Derecho de la UNCuyo aclaró a MDZ la postura institucional. Para él, hubo errores administrativos, pero omisiones del preso. Una situación sintomática del estado de la educación en contextos de encierro.

Por Ulises Naranjo


Ayer publicamos una nota sobre el caso de Máximo, un interno de la Penitenciaría Provincial que, dos días antes de rendir su primera materia, se enteró de que no podría hacerlo por cuestiones concernientes, en primera instancia, a él mismo, a sus tutores y en particular a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo, como institución que lo inscribió.

Máximo es un preso que quiere estudiar Derecho, pero que aún adeuda materias del secundario. Para casos como el de él existe un programa, denominado “Educación en contexto de encierro”, que contempla salidas educativas para internos de los penales. Este programa, referencial en su tipo, involucra la participación de la UNCuyo, el ministerio de Gobierno y la Dirección General de Escuelas.

En la referida nota, que rogamos al lector inadvertido leer, se hace incapié en varias cuestiones que desembocaron en la prohibición de rendir el examen dos días antes de la fecha, según los tutores del alumno (alumnos del último año de la carrera) nos hicieron saber.

A fin de echar luz sobre las responsabilidades de cada uno, hablamos, con el Decano de Derecho, Ismael Farrando: “Antes que nada quiero aclarar que la facultad es pionera en llevar adelante programas como éste. Y cumplimos todos los pasos para acercar esta posibilidad a la Penitenciaría Provincial. Yendo al fondo jurídico de la situación de Máximo, hay dos regímenes para que pueda optar y eligió el que no era el adecuado”.

- El está preso; ustedes deberían haberlo asesorado antes de que se agotaran los plazos.

- Evidentemente, no se hicieron bien las cosas. Máximo al principio no fue claro, dijo que debía cuatro materias y eran más de veinte… Si lo hubiésemos sabido, no lo inscribíamos así, porque hay otro sistema que le conviene más.

- Pero lo inscribieron, le designaron tutores, hizo el pre, rindió y aprobó dos exámenes previos y en setiembre lo anotaron para que rindiera su primer examen.

- Evidentemente, hay un error administrativo. Hay que admitirlo y yo estoy investigándolo.

- Le generaron expectativas y para alguien que está encerrado, las expectativas de reinserción son importantes…

- Nosotros entendemos el caso. Por eso, le he pedido una autorización al Consejo Superior para sujetar a Máximo a otro sistema, que es el dispuesto para los mayores de 25 años. La situación tiene un expediente en nuestra facultad y hay dictámenes del Rectorado también. La intención es pedir subsimir el caso, que es lo que no hicimos en el momento adecuado.

- Bueno, yo debo agradecerle especialmente que reconozca que hubo errores administrativos de parte de la facultad…

- Es así y lo estamos investigando, pero también es cierto que nosotros confiamos en la información que nos dio el interno. Quiero dejar en claro que a nosotros nos interesa mucho promover este tipo de programas. Tenemos equipos de profesionales trabajando desinteresadamente en esto e incluso tenemos dos premios internacionales, cuestiones que sería interesante difundir. 

- Decano, nosotros nos comprometemos a brindar esa difusión.

- Muchas gracias.

- Y también a la difusión de los resultados de su investigación administrativa por el caso de Máximo...

- De acuerdo. Y le dejo constancia que vamos a seguir trabajando con empeño en programas como estos, que a nuestra facultad le interesan y mucho. Sin dudas, si Máximo quiere estudiar, cumpliremos los pasos debidos y podrá hacerlo.

Por lo pronto, será cuestión de esperar a que el Consejo Superior de la Facultad de Derecho se expida y que, según parece, se le fijen plazos nuevos para terminar el ciclo medio, tal vez en una nueva modalidad educativa, esta vez, sin  cometer los errores administrativos que llevaron a su proceso a un punto indebido.

La Facultad de Derecho y el derecho a estudiar de un preso

Fuente: Mendoza ONLINE (5 de noviembre de 2009)

Máximo, interno del Penal, eligió ser abogado. La facultad lo inscribió. Hizo el preuniversitario. Le designaron tutores académicos. Rindió dos exámenes previos. Estudió y preparó su primera materia. Dos días antes de rendir, la institución lo deja sin su sueño. Quiénes son los responsables y cuál el concepto de inclusión que manejamos. Máximo, el pobre, quedó al mínimo.
 
Por: Ulises Naranjo

Contra lo que pueda suponerse, lo más probable es que, si uno pudiese volver a escribir la historia –tal como lo intentó Pierre Menard, el autor de El Quijote– lo haría tal como la conocemos, sin cambiar un solo suceso, por nimio que sea.

Por ejemplo: elegiría otra vez ser hermano menor de un simio con veleidades, levantaría el discurso del mundo a partir de los conceptos, inventaría un puñado de dioses para garantizar poder y temor, consideraría al amor como un perfume de lo perdido, dejaría caer otra vez las bombas sobre el Japón y permitiría nuevamente a D10go hacer el gol con la mano a los ingleses.

Siguiendo esta línea, vamos al punto: muchos parecen querer que los delincuentes fracasados (o sea, los que terminan en cana, por ser pobres) sigan siéndolo –en su pobreza, en su exclusión, detrás de sus tatuajes, limitaciones y torpezas y su ferocidad–. Quieren que sigan siendo delincuentes porque, de ese modo, ellos concluyen en el hecho de que son inocentes.

Y así anda el mundo: mal, anda. Los delincuentes exitosos –cuyo daño social es exponencialmente más grave– nunca son encerrados y los que delincuentes que fracasan no son insertados y, cuando quieren hacerlo, cierto es que les va para el tujes. Vamos al caso de un preso al que, la sociedad –esta vez en al piel de la Facultad de Derecho de la UNCuyo– le está diciendo a los gritos que no, que no deje de ser delincuente.

Mirá si después el tipo se reforma, se vuelve abogado –encima uno honesto– y después no tenemos a quién echarle la culpa…


¿Qué más quieren?


Antes que nada, una aclaración: la que daremos a continuación es una versión no cotejada con la citada facultad, pero, como corresponde, mañana pediremos a esa institución pública, en la persona de su Secretaria Académica, María Elena Olguín, o de su decano, Ismael Farrando, sus visiones del hecho.

Según charlamos con los tutores académicos del interno (alumnos del último año de la carrera de esa facultad), la cosa es así: Máximo es un interno de nuestra Penitenciaría que se decidió a estudiar Derecho a través del programa “Educación en contexto de encierro”.

Máximo fue inscripto en la Facultad de Derecho de la UNCuyo, aún sin haber terminado su ciclo secundario, pues así lo habilita la ordenanza 46/95 del Consejo Superior y aun lo habilitaría la Ley de Educación Superior  (24.521 en su art. 7).

Como habrá estado de habilitado el hombre que fue inscripto. Eso y más: cursó el preuniversitario, rindió dos exámenes de ingreso –que aprobó–. Eso y más: en julio, la facultad le designa dos tutores para que ayudarlo a estudiar –cosa que hace¬–. Eso y más: vota en las elecciones del Centro de Estudiantes. Eso y más: Máximo prepara su primera materia. Eso y más: es inscripto por la institución.

Sin embargo, dos días antes de rendir, autoridades de la Facultad de Derecho de la UNCuyo comunican a los tutores que Máximo “adeuda materias del polimodal y que no podrá continuar con las tutorías y que por lo tanto tampoco podrá rendir su primer materia”.

Lo mismo, luego, le comunican a él, también de manera informal. O sea: le dicen, Flaco, seguí en la tuya, porque no podés entrar en la nuestra.

“La Ley de Educación Superior  (24.521 en su art. 7) y la Ordenanza 46/95 del Consejo Superior dicen que  existe un sistema alternativo para entrar a la Universidad. Para acceder al mismo es necesario: tener más de 25 años (Máximo los tiene); tener la primaria completa (que también la tiene); tener preparación y/o experiencia laboral acorde con los estudios que se propone realizar. (¡Qué mayor preparación que haber cursado el preuniversitario!) y tener aptitudes y conocimientos suficientes para cursar satisfactoriamente. Y él rindió bien los exámenes de ingreso; además está comprobado que tiene las aptitudes y conocimientos necesarios, e incluso tiene más conocimientos, propios de la carrera. ¿Qué más quieren”, brama el pobre Ariel Herrera, estudiante del último año de la carrera y tutor de Máximo.

¿Qué más quieren?, puede preguntarse Máximo también.

Está claro que este hecho, de haberse presentado como referimos, es gravísimo. ¿Cómo es posible que una universidad pública haga cumplimentar tantos pasos administrativos a una persona, la haga ingresar a la institución y luego le dé una patada en el traste?

Este que escribe no es abogado, pero algo en todo esto debe haber relacionado con las expectativas generadas, los derechos adquiridos y los actos propios. Y hay también un concepto que en lugar de respuesta se vuelve pregunta: ¿cuál es la idea de inserción que manejamos?

Por ahora la respuesta está soplando en el viento; veremos luego qué tienen para decir las autoridades académicas, a fin de ilustrarnos, despejar dudas, determinar responsabilidades y poner luz en una situación por demás irregular.


Máximo, al mínimo


Vamos a dejarnos ir con la relación que esta situación provoca, aclarando que ya estamos en terrenos de la libre analogía.

Cuentan los memoriosos que cuando Juan Bautista Bairoletto quiso hacer vida tranquila, ordenada, solitaria e innominada, no lo dejaron. Propios extraños, policías y delincuentes, ignotos y famosos, todos quisieron que Bairoletto siguiera siendo Bairoletto y que muriera como tal.

A muchos presos que intentan insertarse, les ocurre lo mismo. Para que el infierno sea infierno, siempre es necesario que conserve sus iniciales.

Tal vez Máximo hubiese sido un buen abogado, pero no lo sabremos. Por ahora, sólo seguirá siendo un mal delincuente.


Expertas capacitan a bibliotecarios en contextos de encierro de Paraguay


Por Ppn .com.py - 11/6/2009 - 17:22

A partir del pasado lunes y hasta este viernes 6 de noviembre, un total de 34 docentes-bibliotecarios/as que realizan sus labores en contextos de encierro (prisiones) están siendo capacitados/as a través de talleres prácticos por parte de tres expertas europeas, gracias a una cooperación entre la Dirección General de Educación Permanente (DGEP) del Ministerio de Educación y Cultura paraguayo y el programa EUROsociAL (sector Educación, tema F), de la Unión Europea.
Las responsables de la capacitación son las francesas Catherine Bamvens, Sandrine Husson y Marie-Noëlle Rodriguez, quienes instruyen además a representantes de la DGEP, del Ministerio de Justicia y Trabajo y del sistema penitenciario nacional, en el marco del Primer Seminario Nacional "Trayectos formativos para bibliotecarios/as en contextos de encierro", que se realiza en el Centro Paraguayo de Educación Permanente "Ko'ê Pyahu" (Avda. Eusebio Ayala km. 4½).

El seminario busca convertir el espacio bibliotecario en un lugar abierto de promoción de la lectura y de la escritura como actividades de educación no formal articulada con la educación formal del establecimiento penitenciario, al tiempo de brindar herramientas metodológicas para el desarrollo de proyectos a implementar en el espacio-biblioteca de cada centro de actividad, con el fin de potenciar y desarrollar las tareas definidas para su rol en un triple perfil: técnico bibliotecológico, pedagógico y de promoción de la lectura, a través de talleres de escritura, de lectura y de animaciones culturales, y a partir de un diagnóstico previo de la situación de esta temática en nuestro país.

Las bibliotecas en contextos de encierro son concebidas como un nexo entre las realidades interna y externa a los centros penitenciarios, como espacios abiertos que, a través del fomento de la cultura, la lectura y la escritura, en articulación con la educación formal, favorecen la inclusión social de los/as internos/as.

Este seminario nacional corresponde a la tercera fase de un proceso de implementación de la temática de educación en contextos de encierro dentro de las líneas de trabajo de EUROsociAL para 2009. La primera fase (28 de septiembre al 2 de octubre) implicó una visita de estudio de representantes del MEC a la Argentina para estudiar las experiencias vividas en dicho país en lo referente al proyecto piloto de "Bibliotecas abiertas", y para participar en un seminario de la Red Latinoamericana de Educación en Contextos de Encierro (RedLECE), en tanto que en la segunda etapa (12 al 16 de octubre) se realizó una transferencia de lo observado en el vecino país a los miembros de la Red de Docentes Penitenciarios de nuestro país.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Destacaron a nivel internacional la experiencia de la biblioteca de la Alcaidía de Ushuaia

Fuente: "Tiempo Fueguino On Line"

El proyecto fue elegido para representar a la Patagonia en el Segundo Seminario Internacional denominado "Nuevas funciones de las bibliotecas en contextos de encierro y desafíos al rol del bibliotecario".
Diez internos concurren al lugar en forma permanente. El objetivo es promover la lectura en contextos de encierro.

(14/10/2009) USHUAIA.- Un proyecto de biblioteca en prisión que se lleva adelante en la Alcaidía de Ushuaia desde el CENS 364, como un anexo de la que tiene en la institución escolar, fue presentado en el Segundo Seminario Internacional denominado "Nuevas funciones de las bibliotecas en contextos de encierro y desafíos al rol del bibliotecario", que se realizó en Buenos Aires organizado por el Ministerio de Educación de la Nación con el auspicio de Eurosocial.
Desde el Ministerio de Educación de expresó el "total acompañamiento" a la iniciativa y al responsable de llevarla adelante en la Alcaidía, el bibliotecario Walter Carabajal, por su tarea "con los adultos privados de libertad que continúan con sus estudios en situaciones de encierro".
Tras resaltar que el proyecto fue elegido entre varios proyectos para presentarlo en un encuentro internacional de gente que trabaja en bibliotecas en todo el mundo, la secretaria de Educación, Amanda del Corro, dijo que "para este Ministerio es un orgullo muy grande contar con un recurso humano que ha dedicado su tiempo a un trabajo tan silencioso como es el de los bibliotecarios en estos contextos".
Por su parte, Carabajal se mostró "muy contento con la posibilidad que tuve de compartir su trabajo con instituciones nacionales y extranjeras", y consideró que "realmente es un honor que se haya elegido a esta experiencia para exponer en este congreso internacional".
Además, dijo estar "muy conforme con el trabajo que se ha hecho hasta ahora", para contar luego que "si bien venimos trabajando desde el año pasado, esta biblioteca comenzó a funcionar en mayo pasado en la Alcaidía, donde el CENS tiene seis alumnos", en una población de 30 internos que tiene el centro de detención.
"Siempre hay que tener en cuenta que estas instituciones tienen sus reglas particulares, y sus normas bien establecidas", anotó, y apuntó que "la clave está en conocer bien esas normas y respetarlas mucho para poder funcionar bien, porque es una entidad muy compleja".
Asimismo, explicó que la biblioteca "si bien forma parte del CENS es un proyecto que viene del Ministerio de Educación de la Nación, más específicamente del área de Contextos de Encierro, y financiado por Eurosocial, que envió 500 libros y una computadora y brindó capacitación al bibliotecario".
Carabajal expresó que "nuestro proyecto fue uno de los que se destacó, y la invitación al Congreso Internacional se concretó porque hubo interés en que mostremos los avances de esta propuesta en particular".
En tanto, resaltó que su exposición "tuvo resultados más que interesantes, por el interés en el desarrollo del proyecto que mostraron los participantes", señalando que "nos han felicitado en todos los idiomas".
"De todas las provincias participantes únicamente expusieron cuatro en el evento, que fueron Buenos Aires, Mendoza, Chaco y Tierra del Fuego", amplió.
El bibliotecario explicó que "se trata de una propuesta integral que se basa en los cuatro pilares de la Bibliotecología moderna, que son la organización con pautas internacionales, la formación de usuarios, la promoción de la lectura, y la alfabetización digital".
"Por suerte tenemos computadoras, con las cuales podemos contar, para aquellas personas que por ahí quieren aprender a usarlas", dijo, y enfatizó que "desde la Biblioteca les podemos dar una respuesta".
Más allá de que el espacio literario de la Alcaidía sea un anexo del CENS 364, Carabajal manifestó que "yo la planteo como abierta a todos: al personal docente, a los detenidos y al personal policial sea administrativo o de guardia".
Por ello "es un espacio abierto para todo aquel que quiera realizar una consulta o leer un libro, porque la biblioteca está fundamentalmente orientada a la promoción de la lectura". Y agregó: "Si bien hay material de texto también tenemos muchísimas novelas, poemas y cuentos, que es donde queremos poner énfasis".
En otro orden puntualizó que la biblioteca de la unidad penal "ha logrado posicionarse en este tiempo de vida que tiene", lo cual "era algo que a mí me interesaba muchísimo porque como antes hubieron algunas experiencias similares que no tuvieron el éxito deseado, no quería que esta propuesta quedara en una experiencia más sino que se consolidara".
A tal fin, Carabajal dijo que "trabajé con el objetivo de que la ‘biblio' tome posición de entrada, cosa que me parece que se ha logrado ya que se ha constituido en un espacio que se tiene muy en cuenta".
"Al lugar asisten muchas personas -aseveró-, de los 30 detenidos que hay en la Alcaidía entre 8 y 10 consultan la biblioteca de manera frecuente, la cual es una cantidad muy alta proporcionalmente".
Por último, Carabajal mencionó que "ésta es una experiencia piloto financiada por Eurosocial en la Argentina con el propósito de comenzar este tipo de proyectos, que fueron observados por otros países con la intención de replicarlos en sus lugares".

lunes, 21 de septiembre de 2009

Sobrevivir la cárcel, las marcas del encierro

Por: El Universal /México, D.F.

¿Cómo se sobrelleva el encierro? ¿Quiénes sobreviven ahí dentro? 


Responderlo es un ejercicio estéril para muchos reclusos, pero uno de ellos resume: La jaula, aunque de oro, nunca deja de ser prisión.
“Ya lo que pido es perdón de Dios, perdón de las autoridades, perdón de todo el mundo para ya poder salir”.
Y efectivamente, Manuel Arévalo Guillén, un hombre compacto de 34 años y condenado a 46 de prisión, salió de la penitenciaría de Santa Martha Acatatitla.
Lo hizo a tan sólo 48 horas de haber pronunciado, en entrevista, esas palabras. Voló de la jaula. Se ahorcó dentro de su estancia.
“Me siento readaptado, el problema es si los demás lo creen”.
Esa fue su última respuesta a una serie de interrogantes sobre su vida en reclusión y las posibilidades de cambio dentro de la cárcel.
Pero lo que “los demás” o la autoridad evaluaron, readaptado o no, eso simplemente ya no importó.
¿Cómo se sobrelleva el encierro? ¿Quiénes sobreviven ahí dentro? ¿Qué marcas deja la cárcel?
Responderlo para muchos internos es un ejercicio estéril. Porque como resumía Manuel “la jaula, aunque de oro, nunca deja de ser prisión”.
Y pocos, más aptos para describirlo.
Pasó la mitad de su vida, “mis mejores años” zanjó, en reclusión: desde los 19 “de un módulo de máxima seguridad a otro, siempre encerrado, humillado” al grado que llegó “a desconfiar de Dios”.
Pero el viernes previo a su suicidio, el domingo 20 de enero, su cuerpo -una masa cuadrada de músculos-, sus manos -hinchadas y siempre en movimiento- y su mirada -sólo de vez en vez directa a los ojos- denotaban esperanza pura.
Estaba entre los reclusos estrella de la Peni, donde a decir de los propios internos están los peores delincuentes de la capital: violadores, secuestradores, narcotraficantes y homicidas o multi-homicidas como “El Chuta” como se conocía a Manuel ahí dentro.
Era campeón de box y de americano. Es más, fue a sugerencia del propio director de la Peni que se entrevistó a “El Chuta”.
A Manuel no le importó que se difundiera su nombre o que se le fotografiara, su inquietud consistía en verse aseado, y por ello acomodó su gorra rojo sangre.
Recientemente, se le había nombrado coordinador del área deportiva de Santa Martha Acatitla: “no le voy a decir que soy el mejor, pero sí soy de los internos que representa a la penitenciaría; me he traído los triunfos”.
Por ello confiaba en que obtendría en un futuro no muy lejano su libertad. “Las autoridades me han apoyado”, insistía; y luego cumplía con la pleitesía “la cárcel ha cambiado, nos tratan mejor”.
Esperaba salir en 8 años, con tan sólo 23, y no 46 años compurgados.
Esto, a pesar de ser reincidente -su segundo homicidio lo cometió ya recluido- y violento, limitantes para la obtención de beneficios de Ley.
Pero Manuel, como alrededor del 15 por ciento de los internos de la capital según estimaciones del Gobierno, llevaba ya unos cuantos años inmerso en actividades de “readaptación”.
Dicho de otro modo, juntando constancias que acreditaran un cambio.
Porque en la jaula, como dicen los presos, sólo “papelito habla” y para la readaptación hay que “asistir a cursos, a actividades del centro de psicología y de la unidad de deportes y trabajar para el Gobierno” dijo.
Sin embargo, eso llamado readaptación y que fundamenta la existencia de nuestros centros de reclusión, parece ser el mayor reto dentro de la cárcel.
“Hay muchas paredes, muchas bardas para lograr eso”, explica Antonio Javier Castillo, Toño, quien optó también por volar en la jaula.
Pero a diferencia de Manuel que se mató en su estancia, Toño vuela casi a diario dentro de una de las cuatro aulas de la Peni, donde sueña obtendrá su libertad anticipada gracias a la carrera de derecho que cursa ahí dentro.
Porque cada quien asume el encierro como puede.
Muchos en un viaje sin retorno o sin destino: “necesitamos de droga para sobrellevar el encierro” explica Fernando Valdez, mientras sostiene un alebrije recién terminado en el área de trabajos del Reclusorio Norte, donde paga una condena por violación.
Coca, mota, tachas y a volar. Sólo hay que pagar.
“El que no era adicto, aquí se vuelve” suelta Toño mientras intenta explicar, con la Constitución en mano, porque no debió ser acusado de homicidio, sino por lesiones.
“En la cárcel sobrevive no el más fuerte, sino el más inteligente”, resume.
Y eso que en la Peni, la competencia por espacio, por agua, por comida, por luz, por trabajo y por ende por un peso que permita el pago del pase de lista o de un cigarrillo, es menor que en el Reclusorio Norte donde el hacinamiento es notorio a simple vista.
Por ellos la mayoría asegura que a la cárcel se va o a empeorar o a “trabajar” -apilar papelitos- por la libertad.
“Yo vivía en un núcleo social muy desorganizado donde se veían asaltos, se repartía droga” recordó Manuel, “El Chuta”, conforme clavaba frenético los puños en una de las peras fijas a un costado del ring de la Peni.
“Entonces cuando ingreso al penal, me fue fácil seguirme en más situaciones”.
Fue guarura, golpeador, traficante y hasta matón ya dentro del reclu.
Pero, insiste, sólo hasta que encontró a Mónica, su amada y madre de “tres bebés” concebidos durante la conyugal.
Por ella toleró que lo llamaran “arrepentido”, “espantado”, “agarra-biblias” cuando decidió enderezar el rumbo.
No pudo. Cómo no puede la mayoría ahí dentro.
¿Cuál de todos los 35 mil y tantos que quedan volará próximamente de la jaula? ¿En qué viaje?
Manuel, salió en bolsa. Y confesó horas antes: “¿qué me ha dejado la cárcel? Frustraciones, humillaciones, valoración y mucho amor hacia mis hijos y mi esposa”.
¿Readaptación?
En los últimos cinco años, según datos del Gobierno capitalino, han pasado 185 mil hombres y mujeres por los once centros de reclusión del Distrito Federal.
En su mayoría, se trata de varones entre los 20 y 30 años, primodelincuentes y sentenciados por delitos menores.
Pero, la cárcel es la misma para todos. Violentos o no, reincidentes o no, culpables o no.
Y la constante, a decir de la propia autoridad, es la escasez: “Todo fue planeado para una capacidad de 22 mil internos y tenemos 34 mil 500 entonces es una disputa permanente por todo”, explica Juan José García Ochoa, subsecretario de Gobierno y hasta hace unas semanas responsable de los Centro de Readaptación Social del Distrito Federal.
La expectativa es que para el año 2012 la población penitenciaria rebase los 42 mil internos por lo que la sobrepoblación será del cien por ciento; con todo lo que ello implica, porque “no hay condiciones de readaptación social hoy por hoy en nuestras cárceles”, asegura Elena Azaola, investigadora del Centro de Investigaciones Superiores de Antropología Social y quien, junto a un grupo de académicos del CIDE, realizó una evaluación del sistema penitenciario en el Distrito Federal.
El estudio revela que no sólo las prisiones están sobresaturadas y son “sumamente costosas para la sociedad”, sino que quienes están dentro en realidad no deberían estarlo.
“No hemos sido capaces de diseñar sistemas de penas alternativos para quienes no requerirían estar en prisión” por tratarse de delitos menores y en cambio se favorece un modelo que se “concreta a llevar a más personas en prisión” sin cuestionarse si ello conlleva a la readaptación o a abatir la criminalidad.
Las autoridades argumentan que esto fue a raíz de las reformas legislativas aprobadas en 2003 en las que se aumentan penas y dificulta la posibilidad de liberaciones anticipadas.
Cierto o no, el elevado índice de reincidencia, muestra “el fracaso” del sistema penitenciario a decir de Azaola.
Sus cifras, sin embargo, difieren de las oficiales.
Mientras el Gobierno habla de un 20 por ciento de reincidentes, Azaola y el CIDE, refieren un 40 por ciento.
Este año se duplicó el presupuesto al sistema penitenciario con la intención de aminorar sus deficiencias.
Pero, la Subsecretaría de Gobierno reconoce que el reto no es sólo de recursos:
“Tenemos que lograr que la autoridad prevalezca en las instituciones penitenciarias, que se respeten las normas internas, que no haya corrupción, que se toleren las drogas y eso se va a lograr conforme tu infraestructura aumente”.
Fundaciones como Segunda Oportunidad, orientadas a apoyar a ex reclusos, indican que el reto está en otorgar oportunidades de trabajo.
Javier Fernández, víctima de un secuestro y presidente de la ONG, brinda trabajo a ex convictos.
No tiene fe en las autoridades, pero mantiene la esperanza en que a mayor crecimiento y mayores oportunidades en la legalidad, menor violencia y por ende menos cárcel.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Presas del teatro en Tucumán

Fuente: "Prensa de Frente".
15/09/2009
 
La Casa de Bernarda Alba entre rejas


En la obra de Federico García Lorca un grupo de mujeres viven el encierro y la opresión bajo el yugo de una madre que se impone exigiendo el silencio más absoluto. Al igual que en la ficción, las autoridades tucumanas silenciaron a las actrices que pretendían realizar esta obra. El mismo día que se disponían a estrenar la pieza, ensayada por casi un año en el marco del proyecto Nuevos Territorios de Expresión, fue prohibida por las autoridades del Instituto de Rehabilitación Santa Ester de Banda del Río Salí en el Complejo Penitenciario de Villa Urquiza.

Lo más llamativo es que este proyecto surgió a instancias del Ministerio de Educación tucumano, que en acuerdo con la Oficina de Cooperación de la Unión Europea con América latina “EuroSociAl”, y en el marco del Programa Nacional de Educación en Contextos de Encierro, alentaron la propuesta. En una primera instancia no sólo se trataba del taller de teatro sino que les propusieron participar de talleres de escenografía, iluminación, maquillaje y vestuario, pero esto nunca se concreto. En el programa además participan jóvenes de entre 18 y 21 años detenidos en la Unidad 5 de Jóvenes Adultos.

Fernando Korstanje, a cargo de la coordinación y gestión de los talleres, plantea que “lo que queríamos era hacer teatro dentro y fuera de las cárceles, y elegimos esa obra porque tiene personajes femeninos y se desarrolla en un ambiente similar al de una prisión, el de una madre que las tiene maniatadas, amordazadas, sin libertad. Las internas se engancharon muy fuerte con la obra, le incorporaron cosas de ellas a los textos y querían compartirla con el público; así que es muy difícil imaginar lo que es para ellas estar privadas de la libertad. Haber hecho semejante esfuerzo y que sin razones les prohíban el estreno, es muy injusto”.

La repsonsabilidad de la prohibición corrió por cuenta del gobierno provincial, aunque este se pasan la pelota de unos a otros funcionarios. La obra se iba a estrenar el 19 de junio en el penal y el 2 de julio en el teatro público Orestes Caviglia, pero cuando llegó la hora las autoridades del penal no dejaron ni que el coordinador, ni el director de la obra, Mariano Quiroga, ingresaran al establecimiento carcelario. “Los del Ministerio de Seguridad - de quien dependen las cárceles - le echan la culpa al Ministerio de Educación, los del Ministerio de Educación no dan respuestas muy claras, le echan la culpa a la gripe A, pero el 19 de junio nadie hablaba de suspender nada por la gripe. No hay una justificación y no hay una reprogramación, el gobierno no quiere hablar de censura, ni de prohibición pero tampoco acomoda una nueva fecha para el estreno” reclama Korstanje y señala que en el viernes 11 de este mes, presentaron más de mil firmas ante el gobernador a la espera de una respuesta.

“En las cárceles hay tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes”

Que Korstanje pudiera ingresar a la cárcel con una cámara era una de las cuestiones que más inquietaba a las autoridades. En la Unidad 5, donde se encuentran alojados los jóvenes de 18 a 21 años, muchos de ellos sin condena, los baños están colapsados y fuera de servicio. En cada celda viven entre 6 y 12 pibes que sólo disponen de un tacho de 20 litros para defecar y cuando se llena pueden recurrir a las bolsas de plástico que después tiran por la ventana que da al patio del penal. Tampoco tiene un comedor, almuerzan y cenan en las mismas celdas en las que pasan tirados gran parte del día, ante la absoluta indiferencia y falta de propuestas.

En la de mujeres los problemas edilicios no son tan extremos pero la arbitrariedad de las decisiones hace que exista un cartel en el que se afirma que no se puede ingresar “literatura subersiva”, frutas ni semillas de sandía para la huerta, ni sahumerios porque le molestan a la “Señora” (la Directora de la Unidad). Cuando Mariano Quiroga, director de la obra, en uno de los ensayos les dijo que hablaran más fuerte, estas mujeres conquistaron el derecho a gritar, y a reclamarle silencio a las guardiacárceles, por lo menos mientras estaban ensayando. Por eso para estas mujeres el teatro fue fundamental; “lograron entre ellas una cohesión que nunca habían tenido y lograron fabricarse un espacio de libertad dentro de la cárcel, tenían códigos comunes y sueños que traspasaban los muros y los barrotes. Se notaba que podían fabricarse un grito de libertad propio”, resume Fernando Korstanje e invita a sumarse a la campaña de adhesión por el estreno de la obra.

martes, 15 de septiembre de 2009

La poesía como medio de expresión para las mujeres detenidas

 Fuente: "El diario de Madryn".
 
ENTREVISTA A LA POETA MADRYNENSE CLAUDIA PRADO
 
 
Claudia Prado es una reconocida poeta madrynense nacida en 1972 y que actualmente reside en Buenos Aires. Publicó los libros de poesía “El interior de la ballena” (Nusud, 2000), “Viajar de noche” (Limón, 2007) y “Aprendemos de los padres”, un libro de collages y poemas, junto al artista plástico Víctor Florido.
Sus poemas fueron incluidos en varias antologías, “Antología de poesía de la Patagonia” (CEDMA, 2006) y “Poetas argentinas (1961-1980)” (Ediciones del Dock, 2007), entre otras.
Realizó, en colaboración con otros artistas, el documental “Oro nestas piedras”, sobre el poeta sanjuanino Jorge Leonidas Escudero (Editorial Voy a salir y si me hire un rayo, 2009).
Forma parte actualmente de “Yo no fui”, una asociación civil y cultural sin fines de lucro que trabaja en proyectos artísticos y productivos en los penales de mujeres de Ezeiza y con las mujeres que salen en libertad.
Junto a la poeta María Medrano, coordina el taller de poesía de la Unidad Penitenciaria Federal Nº 31 de Ezeiza.
La Unidad 31 fue inaugurada en 1996 para proteger a las embarazadas, luego de un motín acontecido en la Unidad 3, única prisión federal de mujeres hasta ese entonces.
Allí conviven embarazadas, mujeres con sus hijos y detenidas con buena conducta que cumplen condena o que esperan, largamente, su juicio.
En esta entrevista, Claudia Prado nos cuenta sobre la asociación Yo no fui, sobre el taller de poesía y su relevancia en la vida de las mujeres detenidas.
“Yo no fui. El nombre no indica sólo la ironía que está a la vista, también es lo que puede leerse entre líneas: que estas mujeres no fueron silenciadas.
Yo no fui es una muestra de lo que con esfuerzo lograron construir y defender en el encierro: un puente con el afuera que las espera, una ventana para comunicarse con el exterior.
Unir lo que está separado, de eso se trata, de acercar la lejanía y preparar la salida”.
 
¿Cómo surgió la idea de vincularte a este taller?
 
El taller de poesía existe desde el año 2002, como parte de un proyecto de la Casa de la Poesía. Comenzaron un taller en el Borda y este otro en la cárcel de mujeres. Desde el comienzo lo coordinó María Medrano y ella me invitó a participar en el año 2006. Desde entonces lo coordinamos juntas.
Por esa misma época, cuando salieron en libertad algunas mujeres que participaban del taller, surgió la necesidad de que el trabajo que se hacía adentro de la cárcel continuase afuera y, entre todas, comenzamos a pensar lo que ahora es Yo no fui.
En este momento, Yo no fui es una asociación civil y cultural que da varios talleres artísticos y productivos dentro y fuera de los penales. Además del taller de poesía, hay talleres de fotografía, diseño de indumentaria, serigrafía, encuadernación, un ciclo de cine y uno de música.
 
¿Qué aspectos te motivaron a participar?
 
Mi primer contacto con el taller de poesía fue cuando me invitaron a leer, junto a muchos otros poetas, en un festival de poesía que se realizó en la cárcel. Ese día quedó clarísima para mí la importancia que tenía para esas mujeres poder escribir y que lo que escribían fuese leído y escuchado por otros. Las palabras, en ese contexto, eran de una
necesidad y una fuerza muy particulares. Era un lugar tristísimo, pero la posibilidad de estar reunidos leyendo hacía que el momento fuese feliz.
Eso sigue sucediendo cada vez que estamos en el taller. Y creo que también pasa en los otros talleres.
Por otra parte, es importante trabajar con un grupo constituido por mujeres. También participan hombres, pero la mayoría somos mujeres. No era habitual para mí estar en grupos donde las decisiones las tomaran las mujeres y que estuvieran destinados prioritariamente a mejorar sus vidas.
 
¿En qué consiste el programa o las consignas de trabajo?
 
El grupo trabaja con el objetivo de que estas mujeres tengan acceso a la educación y a la producción artística y cultural.
Dentro de las cárceles se realizan los talleres que mencioné antes y, pronto, va a comenzar también un taller para bibliotecarias. Afuera, también se dan talleres de poesía, serigrafía, encuadernación y diseño textil. Nuestra intención es que el aprendizaje que inician estando detenidas lo puedan continuar cuando salen. Y también que los talleres sean útiles para encontrar una primera salida laboral.
Los productos que se realizan se venden en ferias, en comercios y a través del blog de Yo no fui, también se hacen trabajos a pedido, para instituciones o empresas.
Trabajamos en muchos casos con materiales reciclados e intentamos que los productos sean una forma de expresión. Las remeras por ejemplo están estampadas con fotos tomadas en el taller de la unidad 31.
 
¿Cómo se vinculan las mujeres detenidas con esta propuesta y qué aportes les brinda?
 
Estos talleres son, dentro de la cárcel, un momento de descanso en el que pueden expresarse libremente, olvidando por un rato el lugar en el que se encuentran. Por ese motivo suele haber mucho compromiso y trabajo. Eso se ve claramente en las producciones: los poemas o las fotografías suelen ser de una intensidad muy particular.
Y el trabajo afuera también lo vamos haciendo entre todas. En algunos casos quienes comenzaron asistiendo a algún taller, ahora están coordinando otro.
Casi todas las mujeres detenidas estaban en una situación de pobreza extrema, y tienen muy pocas oportunidades de mejorarla. Encontrar una posibilidad real de educación y trabajo es para ellas muy valioso.
Lamentablemente, eso que debería asegurar el estado de ninguna manera pueden reemplazarlo proyectos pequeños como éste. Hay mucha gente de Madryn que, aún a la distancia, está colaborando con este proyecto y aprovechamos esta oportunidad para agradecerles, ya que solo es posible hacerlo gracias al aporte de las personas que de diversas maneras participan.
Para conocer más acerca de las actividades de la asociación civil y cultural Yo no fui, www.proyectoyonofui.blogspot.com ó escribir a proyectoyonofui@gmail.com


Algunas producciones de las mujeres detenidas que participan del taller de poesía

LILIANA

si la bala hubiera alcanzado
el punto exacto del nervio
en que la sangre bulle
sin límites
atravesando la carne inútil
el músculo idiota que detuvo su marcha
tan solo, tomando en cuenta
la física elemental
la anatomía
recordando aquello que nunca
debiste haber olvidado:
todas (leé mis labios), todas
arriba del calibre 38, patean
incluida tu preciada Thunder 40
calculándolo todo
en lugar de ganar una batalla
hubieras ganado la guerra
porque entonces
yo no sería más que historia antigua
un daño colateral
un fogonazo de tus días pasados



LAURA

Magreb

si camino
             puedo morir
si el tiempo avanza
mis horas se descuentan

quiero tanto apurar el reloj

mi alma está suspendida
y mi cabeza se desintegra

mientras tanto
mi cuerpo está liviano
el dolor no engorda


LIDIA

El polvo y el tiempo acumulados
se han ido fugando de tus ojos.
Por eso tu sonrisa cambió algo
en este invierno que ya no pasará
de un beso en un pétalo de hielo.
Compraste la muerte hacia el pasado
con humedad incrustada en los dedos
en remolinos que huyen del amor
a la estancia cruel del odio
 

lunes, 14 de septiembre de 2009

Más del 50% de los presos estudia o realiza alguna capacitación

Fuente: INFOBAE.COM

De los casi 10.000 detenidos con penas firmes en todo el país, un 55% asiste a las aulas de las cárceles federales. Allí se dictan los cuatro niveles educativos por parte de docentes penitenciarios y otros profesores.
El número de matriculados no deja de crecer en los programas que promueven la educación e incentivan a los internos a participar de las actividades en las aulas. La actividad no es cerrada: participan en la oferta educativa y cultural en las cárceles federales, dependencias nacionales y distritales, organizaciones, profesionales y referentes de la educación y la cultura en la comunidad libre.

En 2009, la matriculación para el nivel primario y EGB alcanzó a 3.040 individuos de ambos sexos, aproximadamente la mitad de la cifra de cursantes. En el nivel medio y Polimodal, el registro es de 2.029 asistentes.

En altos estudios, cursan nivel universitario 387 internos alojados en las unidades federales. Paralelamente, en el otro extremo educativo, son atendidos en nivel de alfabetización 92 detenidos.

Un capítulo aparte merece la atención que, fuera del predio penal de la Unidad para mujeres Nº 31, "Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás", de Ezeiza, brinda su jardín maternal modelo al recibir a 45 menores de hasta cuatro años que acompañan a sus madres detenidas, al tiempo que los ocho restantes acceden a un jardín maternal de la comunidad con asiento en la zona de Ezeiza.

La oferta educativa en las unidades del Servicio Penitenciario Federal (SPF) agrega el llamado a concurrir a los cursos y talleres de formación profesional -centralmente oficios-, donde este año participan 680 internos.

Asimismo, las bibliotecas de las cárceles del SPF, que materializan ayuda y esparcimiento a los estudiantes y no estudiantes, tienen en vigencia un registro de 8.545 concurrentes, prácticamente el 90% del total de la población penal actual.

Otra actividad a destacarse es la participación en diversas actividades culturales –talleres de música; lectura; teatro; poesía; fotografía; pintura; serigrafía; murga, entre otros- de 1.725 hombres y mujeres detenidos. Esto es posible con el aporte de las instituciones listadas abajo.

Finalmente, más del 75% de la población penal, esto es casi 7.700 internos, participan de las actividades físico deportivas, dictadas por maestros y licenciados en educación física que trabajan intramuros.

En total, según las cifras de la Dirección de Educación, Cultura y Deporte del SPF, son 5.593 los internos matriculados en las actividades educativas antes detalladas.

En números, más de la mitad del total de la población penal alojada en el Servicio Penitenciario Federal aceptan la oferta educativa y cultural a su disposición, una de las herramientas que junto al trabajo carcelario aporta una visión de un futuro capaz de discernir que es mejor la no reincidencia.

Cómo es el trabajo de la UNSAM en la carcel

El Centro Universitario San Martín (CUSAM)arrancó el segundo semestre de clases. 24CON habló con los creadores de este proyecto sin precedentes en el mundo.
 
por
Redacción 24CON
 
El trabajo que iniciaron este año la UNSAM y la Penitenciaría de San Martín no tiene antecedentes en otros lugares. Nunca una Universidad tuvo sede en la cárcel. A pesar de las vicisitudes presupuestarias, y de la falta de apoyo estatal, los creadores del proyecto siguen apuntando alto. Una carrera de grado y cursos especializados les dan la posibilidad a presos y guardias de tener una formación que, de otra manera, es muy probable que nunca pudieran conseguir.

El Doctor Jorge Fernández, coordinador del Centro, explica en qué consiste este trabajo mancomunado entre el sistema educativo y el penitenciario.

¿Qué importancia le adjudica a los diferentes Centros que se dedican a educar en contexto de encierro?
Pienso que hemos alcanzado a comprender, claro está que no todos y aún no de una manera medianamente suficiente, la importancia que tiene el hecho de que  la sociedad les ofrezca educación a aquellas personas que, por diversos motivos, se encuentran privadas de libertad. Esto es mantener una puerta abierta allí donde domina el encierro. Esa importancia la podemos entender en varios sentidos o direcciones. La primera y principal es, naturalmente, la oportunidad que se le brinda a una persona de desarrollar su vida, por más que esta persona haya cometido uno o más delitos de cierta gravedad. El segundo aspecto radica en el bien que esta educación revierte sobre la misma sociedad. Tenemos que comprender que muchas de las personas que se encuentran privadas de libertad encuentran en esta situación su primera, y quizás única, oportunidad de educarse de manera sistemática. El tercer aspecto es el bien que estas prácticas le pueden hacer a la educación misma. La educación en general, que se encuentra a menudo sin respuestas, especialmente ante las demandas de adolescentes y jóvenes, reencuentra a menudo, en sus prácticas de educación en contextos de encierro, su propia esencia. Alguien dijo, hace unas décadas, que “los pueblos, como el mar, tarde o temprano, devuelven lo que se les arroja”. La educación es la encargada de enseñarnos a aprender a recibir todo aquello que se hace en nombre de la humanidad o de la civilización.

¿Por qué la creación del Centro Universitario San Martín (CUSAM)?
Todos estos planteos nos llevan a tener que animarnos a mirar del otro lado del muro y diseñar una mirada educadora, esto quiere decir, no intrusiva y comprometida con el proceso formación que cada persona inicie. Pero hay que saber que sólo podemos empezar en parte a realizarlo, cuando nos animamos a entrar, a traspasar el número de vallas y puertas que separan nuestra libertad de la de ellos.
En la UNSAM nos hemos animado a dar este paso. El 7 de noviembre de 2008 se firmó un convenio con el Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires, en él se le cede a nuestra Universidad las instalaciones situadas en uno de los predios de la Unidad 48 correspondiente a la Penitenciaria de San Martín.
El resultado es la apertura del CUSAM. Gracias la voluntad de Claudio Molina, Director de la Penitenciaría y a la decisión de Carlos Ruta, Rector de la UNSAM.

¿Cómo se fue gestando este Centro Universitario?
Como sabemos, las puertas se abren desde adentro y hacia adentro. El hecho de que el CUSAM exista se debe principalmente a la lucha por “romper las barreras de la inercia” que han emprendido un grupo de privados de la libertad.

¿Qué actividades están llevando a cabo?
Las primeras actividades que se desarrollaron en el Centro son los talleres y cursos impulsados por la Secretaría de Extensión de la UNSAM. A ellos, desde fines de abril, se les ha sumado la primera carrera universitaria. A cargo del IDAES (Instituto de Altos Estudios Sociales) comenzó, a fines de abril, el dictado de la carrera de Sociología a la que concurren, y este es un dato destacable, un grupo de estudiantes compuesto tanto por privados de libertad como por personal de la Penitenciaría.

¿Qué tienen proyectado hacer?
Por un lado hay que continuar haciendo crecer la biblioteca y mejorar las salas de lectura y de computación. Por otro lado tenemos que consolidar la carrera de sociología y animarnos a abrir alguna tecnicatura con salida laboral orientada. Para ello nos parece oportuno en esta etapa, invitar a las Escuelas e Institutos de nuestra Universidad a conocer el Centro y a sumarse con sus propuestas.
De todos modos la tarea principal sigue siendo la misma, conformar una comunidad. Con entusiasmo y humildad, ya que tenemos que aprender, todos mucho cada día, queremos ir dándole forma, en un contexto de encierro, a una comunidad universitaria abierta a la totalidad de sus prácticas, sus obligaciones y derechos.

El educando tras las rejas
Se abre la puerta del salón y los docentes de la Universidad de San Martín comienzan con sus clases. Los estudiantes, unos cuarenta, que se reparten entre presos y guardias de la penitenciaría, escuchan atentamente.

Gustavo Manuel Segovia, uno de los reclusos, o “privado de la libertad”, como prefiere ser llamado, y presidente del Centro Cultural Azucena Villaflor y cogestor del CUSAM, considera que por lo general “las cárceles devuelven a la sociedad una imagen tal que muchos prefieren no verla”.

Además, recalcó que “en estos lugares donde se siembra mucha injusticia y rencor, nosotros, haciendo experiencia de los años de encierro, nos propusimos conformar una comunidad dispuesta a crecer mediante la no violencia, la responsabilidad y el diálogo”.

Segovia explicó por qué se encaramó en el proyecto: “dispuesto a enfrentar a todo lo que conspire en su contra, cuando uno se propone realizar algo en la vida lo hace con la convicción y la esperanza de lograrlo, por más que uno cobije la certeza de que en la vida muchos se confabulan contra nuestro proyecto. Con esta actitud fuimos dándole inicio a la concreción de un ideal que tiene como objetivo principal la educación en contexto de encierro.”

lunes, 8 de junio de 2009

Represión con excusas progresistas

Publicado en la edición de Rosario 12 del diario Página 12 (Gentileza de los amigos de "Seguir Soñando")

Por Coordinadora de Trabajo Carcelario
La legislación tutelar se quiere reemplazar por otra tan represiva como la anterior disimulada bajo un marco doctrinario que plantea el respeto a los derechos del niño y del adolescente, en ese sentido la mayoría de los proyectos con estado parlamentario proponen bajar la edad de punibilidad a los 14 años. Así aparece la omisión de la realidad de millones de personas a quienes no se les respetan los derechos fundamentales: trabajo, educación, salud y la vivienda. ¿Que tal un derecho procesal social? Que asegure "garantías" a las personas para que se respete lo que por derecho les corresponde. ¿Dónde está la responsabilidad del Estado que no asegura los derechos fundamentales antes que responsabilidad penal juvenil?. "Progresistas" y de derecha, buscan cumplir la función ideológica de legitimar y legalizar con el ropaje "democrático" del derecho y el sistema penal la opresión de los más pobres y vulnerables: los niños, como consecuencia posibilitan que los chicos de los sectores más pobres, ingresen legalizados al sistema penal a una edad más temprana, lo que significa que aún reconociéndoles las máximas garantías procesales, la respuesta a la situación de desamparo y de falta de futuro de la juventud sea la represión estatal por la vía del sistema penal y el encarcelamiento. Con los principios de igualdad ante la ley responsabilizan al niño, aún cuando no hay una contrapartida por parte del estado en cuanto al respeto de los derechos de la niñez y adolescencia. Por eso la idea de "sujetos libres e iguales", oculta la mayor de las desigualdades e injusticias.
Respaldar la baja de la edad de punibilidad para jóvenes y niños es continuar utilizando el sistema penal como medio de represión y disciplinamiento. Ahora con un discurso tramposo de "mayores derechos y garantías" se encamina a someter a proceso penal a los más pobres reproduciendo el orden social de exclusión.
Los proyectos ponen el castigo en sus distintas modalidades como primer eslabón de una escala de penas encubiertas como medidas socioeducativas. Y proponen la privación de libertad en establecimientos "especiales", por lo tanto prevé la construcción de más cárceles,etc. Proponemos que esa inversión sea destinada a garantizar el cumplimiento efectivo de la ley 26061. No tratamos de oponernos al aseguramiento de las garantías constitucionales de los niños, pensamos en un Estado que garantice todos los derechos a todos los niños tengan la edad que tengan. Este sistema apunta a la responsabilidad individual del niño que delinque siendo que hay responsabilidades anteriores del estado en la conculcación de los derechos sociales e individuales. En el caso de los proyectos de responsabilidad penal juvenil con estado parlamentario todos justifican la baja de edad de punibilidad con el concepto del aseguramiento de garantías; esta concepción deviene en otra forma de injusticia que pena doblemente a los chicos de la pobreza. Primero con el desamparo por parte del Estado y luego instalándolos bajo la "tutela" del sistema penal. Los proyectos aducen que el encierro es la última instancia, pero las penas escalonadas plantean que los "castigos" sean proporcionales a la infracción cometida, lo que abona la teoría del castigo como corrector de conductas.

“El abandono de las cárceles en Argentina resulta incomparable”

Fuente: "CorrientesOnline.com"
 
Iñaki Rivera Beiras, director del observatorio de prisiones de la Universidad de Barcelona, analiza el sistema carcelario y la ausencia de mecanismos de prevención por parte del Estado.

“En Argentina todo el mundo acepta de manera natural que en las cárceles no se respetan los derechos. Todo el mundo sabe que se maltrata. Pero todo sigue igual”, sostuvo Iñaki Rivera Beiras, director del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Universidad de Barcelona, durante una entrevista exclusiva concedida , en su paso por Buenos Aires. El especialista aseguró que por mucho menos que las 35 muertes de Santiago del Estero, “en España se arma una brutal, con escándalo mediático, renuncias de ministros, comparecencia ante diputados”; subrayó que en Argentina se desconoce cuántas personas hay presas porque las cifras no son confiables; desmenuzó “el negocio de la construcción de cárceles”; dijo que la figura de los jueces de vigilancia penitenciaria (en Argentina, de ejecución penal) terminó siendo “maquillaje” y aseguró que muertes como las del penal de Magdalena o las de Santiago del Estero son responsabilidad absoluta del Estado “por no crear los mecanismos de prevención a los que está obligado por los tratados internacionales”.

“Los problemas carcelarios en general no son problemas de las cárceles argentinas y no difieren mucho de los que tenemos en España, hacinamiento, maltrato. España tiene el número uno en el índice de presos por habitantes en la Unión Europea, 145 por cada cien mil. Y acá, aunque ni siquiera saben cuántos presos tienen, porque las cifras no son confiables, se habla de 165 o 170 (por cada cien mil). No hay tanta diferencia. Cierto es que no suceden hechos de la brutalidad, obscenidad y gravedad como los que ocurren acá, que entre Magdalenas, Santiagos y demás tienen treinta y pico de muertos cada año.”

–¿Qué pasaría en España?

–Si llegara a pasar algo así la que se arma es brutal. Habría una presencia mediática brutal, comparecencias parlamentarias, obligación de rendición de cuentas de ministros y encargados frente a los diputados que acosarían con preguntas de índole brutal, habría inmediatas destituciones de figuras ministeriales. Aquí me da la sensación de que no pasa nada de eso. En España no suceden las cosas con la gravedad e intensidad con que suceden aquí, pero también hay gravísimos problemas de torturas, de malos tratos.

–No es que no los torturen, sino que no se queman.

–Efectivamente. Pero allá el Estado invirtió mucho dinero en el sistema penitenciario. Y creen que les da derecho a refregarnos que han invertido dinero, cuando es su obligación y no una concesión graciosa. Pero que se invierta hace que la situación en las cárceles sea un poco más limpia. El abandono económico que tiene el servicio penitenciario en Argentina es incomparable. Eso no quiere decir que en España no se les pegue, que no se los torture. Allá hay una percepción diferente. Si acá todos saben lo que pasa y todo sigue igual, allá se niega lo que pasa, la sociedad no puede creer que en la Barcelona olímpica haya situaciones de malos tratos. No me lo creen ni mis propios estudiantes. La situación es terrible en ambos sitios, porque en ambos casos el Estado no se hace cargo de lo que sucede dentro de las cárceles.

–¿Qué sabe la sociedad sobre lo que pasa adentro?

–No sabe nada. La sociedad vive de espaldas al problema, siente que el mundo carcelario le es absolutamente ajeno a su vida social, familiar o laboral, siente que allí viven unos indeseables, miserables, que no tienen nada que ver con su vida de ciudadano honesto. La gente no se da cuenta de lo cerca que estamos todos de esa cárcel, que entre todos colaboramos a construir, a producir esos presos. Como simple opinión de lo que pasa en Argentina, creo que hace años que hay un sentimiento de corrupción generalizada. No es de ahora. Hace años que el policía subía al colectivo y no pagaba. Y cualquiera sabe que las multas se arreglan con coimas. Forma parte de una idiosincrasia social. La sociedad se acostumbró a la impunidad, por lo tanto por qué asombrarse de la cárcel si es el último contenedor. Si esos males ya están en la calle, cómo la cárcel no va a alojar esos males, ¿de qué me tengo que asombrar que sea violenta, degradante y corrupta?

–¿El incendio de Magdalena o de Santiago fueron hechos aislados?

–No. Dentro de una cadena de enfermedades de cáncer, cada tanto hay episodios que afloran de la manera más brutal. La violencia en todas las cárceles es cotidiana, la corrupción, el rencor que uno va tragando cada día es cotidiano, las humillaciones son permanentes, el espacio vital es absolutamente reducido y profundamente degradado, carente del más mínimo respeto en el sentido de que no hay intimidad.

–¿Se construyen cárceles en España?

–Hay unas 83 cárceles distribuidas en 17 comunidades autónomas. La mitad es de unidades muy viejas, de 50 a 100 años, y la otra de unos 30 años, construidas después de la dictadura franquista. En los últimos años no se para de construir. Y en este negocio se apuntan tanto la derecha como la izquierda.

–¿A qué se refiere con negocio?

–No tengo ninguna duda del movimiento de capital que hay detrás, es verdaderamente brutal. Cada unidad penitenciaria que se construye mueve multitud de sectores del mercado. Se empieza con la expropiación de los terrenos. Conflictos vecinales, con los municipios y demás. Se tiene la tendencia perversa de no construir en las ciudades.

–¿Por qué perversa?

–Nos oponemos a la construcción carcelaria radicalmente. Pero si se construyen, que no cometan la hipocresía de levantarlas fuera para que no se vean. No tienen la culpa los familiares de los presos, que tienen que desplazarse 30 kilómetros con toda la industria de transportes para mover a miles de familiares. Tercero, porque se supone que el preso, cuando empiece la progresividad y empiece a salir, tiene que venir a la ciudad donde radica su domicilio, donde se supone que si un día se le da permiso para trabajar, los centros de trabajo no están en medio del campo. Y además tienen que estar en la ciudad porque tienen que ir a los juzgados a declarar, a los hospitales en ambulancias. Entonces, ¿qué es esto de alejarlas?

–Y se construyen en municipios alejados de las ciudades...

–Exacto. Empiezan entonces los conflictos vecinales. Y eso se arregla con dinero. El intendente sabe que por la construcción de la cárcel va a recibir una inyección económica importantísima para el desarrollo del municipio. Después, hay que construir los edificios. Se hacen licitaciones. Habría mucho que investigar de esas licitaciones. Además, lo que la gente desconoce, la cárcel es mucho más que un simple edificio. Hay que dotarla de todos los servicios, de enfermerías, de economatos, de empresas de catering que llevan las comidas, de medios de transporte, de funcionarios de régimen como el carcelero que abre y cierra puertas, o los de tratamiento que en teoría desempeñan las actividades del tratamiento penitenciario. Se han de habilitar locutorios, todo lo necesario para jueces, médicos, familiares. Es una macroindustria. Y poco a poco vamos avanzando hacia la privatización, aunque se emplea el eufemismo de que se hacen convenios con asociaciones sin ánimo de lucro. Nosotros las llamamos “sinónimo de lucro”, que reciben una importantísima cantidad de dinero.

–Con el observatorio, ¿cómo entran en las cárceles para controlar?

–Tenemos un permiso que nos lo han retirado por escrito las autoridades.

–¿Retirado?

–Es todo parte de un tremendo caso que se está viviendo en estos días. Se lo conoce como el caso Brians, una cárcel ubicada a unos veinte kilómetros de Barcelona.

Se trata de un caso, relató Rivera Beiras, en el que se comprobó que al menos veinte presos eran sistemática y salvajemente golpeados. El caso se hizo público en abril pasado y desató un vendaval político que aún está en trámite en la justicia penal. A partir de ese momento, el director de prisiones de Cataluña prohibió el ingreso del observatorio a las cárceles.

–Si hubiesen existido previamente mecanismos de prevención, si la sociedad pudiera tener la facultad de visitar las cárceles por sorpresa, sin previo aviso, para encontrar las cosas tal como son todos los días; para dejarle claro a los presos que no somos del servicio y podamos tener con ellos una relación de confianza; si pudiéramos entrar con médicos, con grabadoras, con máquinas de foto, con filmadoras, que sea un dispositivo capaz de recoger pruebas antes de que se borren y al salir de ahí inmediatamente se puedan presentar ante las autoridades, para que luego no queden en la impunidad, como siempre, por falta de pruebas. Si este tipo de mecanismos existiese, yo no sé si esas 35 personas seguirían con vida, pero seguramente se evitarían multitud de episodios como ése... Si no se crean, entonces sí que hay una enorme responsabilidad de los gobiernos por todas esas muertes.

sábado, 30 de mayo de 2009

Tres penitenciarias de Mendoza ya cuentan con bibliotecas propias

Fuente: "Cuyo Noticias" Viernes, 29 de Mayo de 2009


Los internos de San Felipe, Almafuerte y Boulogne Sur Mer ya tienen su propio espacio de estudio que contará en unos días, con 500 libros y acceso a internet. La presentación se realizó este mediodía en el marco del programa interinstitucional “Bibliotecas Abiertas” , gestionado por la DGE en conjunto con el Ministerio de Gobierno, el Ministerio de Educación de la Nación y Eurosocial, una iniciativa de la Unión Europea para promover la cohesión social en Latinoamérica. La Dirección General de Escuelas presentó el programa “Bibliotecas Abiertas”, un proyecto interinstitucional que tiene como objetivo garantizar el derecho a la educación de las personas privadas de su libertad y promover su reinserción social al cumplir sus condenas. A través de este proyecto, se abrieron tres bibliotecas en penales de la provincia para que los internos que quieran estudiar o leer tengan un espacio apropiado para tales fines, con el apoyo de profesionales bibliotecarios. La presentación se realizó en la capilla del Complejo Penitenciario Nº 1 “Boulogne Sur Mer” y contó con la presencia de autoridades de los organismos participantes. Cada biblioteca estará provista de un total de 500 libros de disciplinas diversas, acceso a internet y el apoyo de un bibliotecario. La comunidad educativa de cada penitenciaría aguarda la llegada dentro de pocos días, del material bibliográfico desde Buenos Aires. Estos nuevos espacios de estudio se desarrollarán dentro de las instituciones educativas que funcionan en los penales: los CEBA Nº 3-122 “Algarrobo Telteca” de Boulogne Sur Mer y Nº 3-218 de Almafuerte, y el CENS Nº 3494 de San Felipe. Además, cada biblioteca tendrá también en su inventario, los libros provistos por la UNCuyo para los internos que cursan estudios universitarios. “Avanzar en educación en contextos de encierro refleja el espíritu de justicia social que tiene esta gestión escolar. Y no existe justicia social sin oportunidades educativas para todos”, expresó el director de Educación de Jóvenes y Adultos de la DGE, Jorge Galleguillo. Por su parte, la representante del Ministerio de Educación de la Nación, Victoria Paulesu, destacó que la apertura de estas bibliotecas es producto del trabajo de alumnos, docentes y funcionarios que trabajan desde hace tiempo y muchas veces, sin los materiales de estudio suficientes. “Ellos con su labor personal son los que logran el verdadero vínculo que posibilita la cohesión social y nos hacen soñar con un futuro mejor”, aseguró la funcionaria federal. A su turno, el director de la penitenciaria Nº1 “Boulogne Sur Mer”, Eduardo Orellana, dijo: “Educar en contextos de encierro es una tarea difícil y silenciosa porque, en su mayoría, los alumnos son personas que no tuvieron oportunidades. Estas bibliotecas van a contribuir a lograr una educación de calidad para nuestros internos y de los otros penales”. Asimismo, los bibliotecarios nombrados por la DGE expusieron los fundamentos del programa “Bibliotecas Abiertas”, las características de los proyectos que posibilitaron su apertura en Mendoza y explicaron la tarea que tendrán en su rol dentro de estos espacios. También tuvieron la palabra los abanderados del CEBA Nº 3-122 “Algarrobo Telteca”, quienes agradecieron el apoyo brindado y manifestaron sus ganas de seguir estudiando en busca de un mejor futuro.

El programa


El proyecto “Bibliotecas Abiertas” se inicia en el 2008 promovido por Eurosocial y administrado por la modalidad de Educación en Contextos de Encierro del Ministerio de Educación de la Nación. Desde esa fecha se coordinaron acciones con las carteras educativas provinciales para avanzar en la apertura de 50 nuevas bibliotecas en todo el país. Así, la coordinación de Educación en Contextos de Encierro, dependiente de la dirección de Educación de Jóvenes y Adultos de la DGE, propició la presentación de tres proyectos que fueron evaluados positivamente por lo que se aprobó la apertura de estas tres bibliotecas en instituciones penales de Mendoza. Uno de estos proyectos será expuesto por sus realizadores en un Seminario Internacional que organiza la cartera educativa nacional los próximos 8 y 9 de junio en Buenos Aires. En este marco, el Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos a través de cada penitenciaría proporciona la infraestructura necesaria y la DGE se responsabiliza por la creación y sustento de los nuevos cargos de bibliotecario, cuyos titulares fueron capacitados por el Ministerio de Educación de la Nación. Por su parte, Eurosocial aporta la bibliografía y el equipamiento informático. Cabe destacar la participación de la Biblioteca del Maestro y el Programa Nacional de educación en Contextos de Encierro, que donaron parte del material bibliográfico. Eurosocial es un programa financiado por la Comunidad Europea, abierta a todas las instituciones latinoamericanas interesadas en participar en procesos de reforma política e institucional cuyo objetivo fundamental sea incrementar la protección y la cohesión social en la región. De esta manera, el gobierno escolar avanza en el desarrollo de su política educativa, basada en la creación de espacios para asegurar la inclusión social y la calidad de aprendizaje para todos los mendocinos.