"Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo" - (Paulo Freire)
"Cátedra Libre Educárcel": La poesía como medio de expresión para las mujeres detenidas
Ultima actualización 9 de febrero de 2012.

martes, 15 de septiembre de 2009

La poesía como medio de expresión para las mujeres detenidas

 Fuente: "El diario de Madryn".
 
ENTREVISTA A LA POETA MADRYNENSE CLAUDIA PRADO
 
 
Claudia Prado es una reconocida poeta madrynense nacida en 1972 y que actualmente reside en Buenos Aires. Publicó los libros de poesía “El interior de la ballena” (Nusud, 2000), “Viajar de noche” (Limón, 2007) y “Aprendemos de los padres”, un libro de collages y poemas, junto al artista plástico Víctor Florido.
Sus poemas fueron incluidos en varias antologías, “Antología de poesía de la Patagonia” (CEDMA, 2006) y “Poetas argentinas (1961-1980)” (Ediciones del Dock, 2007), entre otras.
Realizó, en colaboración con otros artistas, el documental “Oro nestas piedras”, sobre el poeta sanjuanino Jorge Leonidas Escudero (Editorial Voy a salir y si me hire un rayo, 2009).
Forma parte actualmente de “Yo no fui”, una asociación civil y cultural sin fines de lucro que trabaja en proyectos artísticos y productivos en los penales de mujeres de Ezeiza y con las mujeres que salen en libertad.
Junto a la poeta María Medrano, coordina el taller de poesía de la Unidad Penitenciaria Federal Nº 31 de Ezeiza.
La Unidad 31 fue inaugurada en 1996 para proteger a las embarazadas, luego de un motín acontecido en la Unidad 3, única prisión federal de mujeres hasta ese entonces.
Allí conviven embarazadas, mujeres con sus hijos y detenidas con buena conducta que cumplen condena o que esperan, largamente, su juicio.
En esta entrevista, Claudia Prado nos cuenta sobre la asociación Yo no fui, sobre el taller de poesía y su relevancia en la vida de las mujeres detenidas.
“Yo no fui. El nombre no indica sólo la ironía que está a la vista, también es lo que puede leerse entre líneas: que estas mujeres no fueron silenciadas.
Yo no fui es una muestra de lo que con esfuerzo lograron construir y defender en el encierro: un puente con el afuera que las espera, una ventana para comunicarse con el exterior.
Unir lo que está separado, de eso se trata, de acercar la lejanía y preparar la salida”.
 
¿Cómo surgió la idea de vincularte a este taller?
 
El taller de poesía existe desde el año 2002, como parte de un proyecto de la Casa de la Poesía. Comenzaron un taller en el Borda y este otro en la cárcel de mujeres. Desde el comienzo lo coordinó María Medrano y ella me invitó a participar en el año 2006. Desde entonces lo coordinamos juntas.
Por esa misma época, cuando salieron en libertad algunas mujeres que participaban del taller, surgió la necesidad de que el trabajo que se hacía adentro de la cárcel continuase afuera y, entre todas, comenzamos a pensar lo que ahora es Yo no fui.
En este momento, Yo no fui es una asociación civil y cultural que da varios talleres artísticos y productivos dentro y fuera de los penales. Además del taller de poesía, hay talleres de fotografía, diseño de indumentaria, serigrafía, encuadernación, un ciclo de cine y uno de música.
 
¿Qué aspectos te motivaron a participar?
 
Mi primer contacto con el taller de poesía fue cuando me invitaron a leer, junto a muchos otros poetas, en un festival de poesía que se realizó en la cárcel. Ese día quedó clarísima para mí la importancia que tenía para esas mujeres poder escribir y que lo que escribían fuese leído y escuchado por otros. Las palabras, en ese contexto, eran de una
necesidad y una fuerza muy particulares. Era un lugar tristísimo, pero la posibilidad de estar reunidos leyendo hacía que el momento fuese feliz.
Eso sigue sucediendo cada vez que estamos en el taller. Y creo que también pasa en los otros talleres.
Por otra parte, es importante trabajar con un grupo constituido por mujeres. También participan hombres, pero la mayoría somos mujeres. No era habitual para mí estar en grupos donde las decisiones las tomaran las mujeres y que estuvieran destinados prioritariamente a mejorar sus vidas.
 
¿En qué consiste el programa o las consignas de trabajo?
 
El grupo trabaja con el objetivo de que estas mujeres tengan acceso a la educación y a la producción artística y cultural.
Dentro de las cárceles se realizan los talleres que mencioné antes y, pronto, va a comenzar también un taller para bibliotecarias. Afuera, también se dan talleres de poesía, serigrafía, encuadernación y diseño textil. Nuestra intención es que el aprendizaje que inician estando detenidas lo puedan continuar cuando salen. Y también que los talleres sean útiles para encontrar una primera salida laboral.
Los productos que se realizan se venden en ferias, en comercios y a través del blog de Yo no fui, también se hacen trabajos a pedido, para instituciones o empresas.
Trabajamos en muchos casos con materiales reciclados e intentamos que los productos sean una forma de expresión. Las remeras por ejemplo están estampadas con fotos tomadas en el taller de la unidad 31.
 
¿Cómo se vinculan las mujeres detenidas con esta propuesta y qué aportes les brinda?
 
Estos talleres son, dentro de la cárcel, un momento de descanso en el que pueden expresarse libremente, olvidando por un rato el lugar en el que se encuentran. Por ese motivo suele haber mucho compromiso y trabajo. Eso se ve claramente en las producciones: los poemas o las fotografías suelen ser de una intensidad muy particular.
Y el trabajo afuera también lo vamos haciendo entre todas. En algunos casos quienes comenzaron asistiendo a algún taller, ahora están coordinando otro.
Casi todas las mujeres detenidas estaban en una situación de pobreza extrema, y tienen muy pocas oportunidades de mejorarla. Encontrar una posibilidad real de educación y trabajo es para ellas muy valioso.
Lamentablemente, eso que debería asegurar el estado de ninguna manera pueden reemplazarlo proyectos pequeños como éste. Hay mucha gente de Madryn que, aún a la distancia, está colaborando con este proyecto y aprovechamos esta oportunidad para agradecerles, ya que solo es posible hacerlo gracias al aporte de las personas que de diversas maneras participan.
Para conocer más acerca de las actividades de la asociación civil y cultural Yo no fui, www.proyectoyonofui.blogspot.com ó escribir a proyectoyonofui@gmail.com


Algunas producciones de las mujeres detenidas que participan del taller de poesía

LILIANA

si la bala hubiera alcanzado
el punto exacto del nervio
en que la sangre bulle
sin límites
atravesando la carne inútil
el músculo idiota que detuvo su marcha
tan solo, tomando en cuenta
la física elemental
la anatomía
recordando aquello que nunca
debiste haber olvidado:
todas (leé mis labios), todas
arriba del calibre 38, patean
incluida tu preciada Thunder 40
calculándolo todo
en lugar de ganar una batalla
hubieras ganado la guerra
porque entonces
yo no sería más que historia antigua
un daño colateral
un fogonazo de tus días pasados



LAURA

Magreb

si camino
             puedo morir
si el tiempo avanza
mis horas se descuentan

quiero tanto apurar el reloj

mi alma está suspendida
y mi cabeza se desintegra

mientras tanto
mi cuerpo está liviano
el dolor no engorda


LIDIA

El polvo y el tiempo acumulados
se han ido fugando de tus ojos.
Por eso tu sonrisa cambió algo
en este invierno que ya no pasará
de un beso en un pétalo de hielo.
Compraste la muerte hacia el pasado
con humedad incrustada en los dedos
en remolinos que huyen del amor
a la estancia cruel del odio
 

1 comentarios:

Anónimo dijo...

excelentes poemas.