"Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo" - (Paulo Freire)
"Cátedra Libre Educárcel": noviembre 2009
Ultima actualización 9 de febrero de 2012.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Concluye hoy seminario sobre papel de las bibliotecas en instituciones penitenciarias

Fuente: NEIKE (6 de noviembre de 2009)
 
A fin de promover un nuevo enfoque sobre el papel de las bibliotecas dentro de las instituciones penitenciarias, se desarrolla un programa de formación de futuros docentes-bibliotecarios/as, con el concurso de expertos europeos. Se trata del Seminario Nacional "Trayectos formativos para bibliotecarios/as en contexto de encierro", que culmina hoy en el Centro Paraguayo de Educación Permanente Koe Pyahu, en la capital paraguaya.

El encuentro se lleva a cabo en el marco de las acciones del Programa Prodepa "Koe Pyahu", con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y tiene por objetivos capacitar a los futuros/as bibliotecarios/as de los centros educativos en contexto de encierro en Paraguay y convertir el espacio de la biblioteca en un lugar abierto de promoción de la lectura, la escritura y actividades educativas.

"Brindamos herramientas adaptables, adecuadas al contexto de encierro, para crear animaciones que fomenten la lectura, la escritura y la cultura", explicó María Noel Rodríguez, coordinadora de educación del Programa Eurosocial, de la Unión Europea, integrante del equipo de expertos que imparte el seminario.

Los participantes, un total de 34 docentes-bibliotecarios/as de 17 centros educativos en contexto de encierro del país, así como los responsables de las bibliotecas de los Centros de Recursos para la Educación promovidos desde Prodepa, acceden a herramientas metodológicas para implementar proyectos en el espacio de biblioteca de su centro de actividad.

En este sentido, Antonio Gómez Iruela, codirector del programa Prodepa por la AECID, resaltó la importancia del evento atendiendo que los centros educativos en contexto de encierro ya existen, por lo que se requiere métodos para gestionarlos.

La función que se desea dar a la biblioteca en contexto de encierro, según Rodríguez, es la de la inclusión social, porque "no es concebir la biblioteca como un espacio de estantes donde se depositan libros, sino un espacio vivo de comunicación, donde puedan interactuar también los internos unos con otros, como usuarios, no como detenidos".

El caso del preso que quiere estudiar Derecho y la respuesta del decano

Fuente: Mendoza ONLINE (6 de noviembre de 2009)


Ante una información que publicamos ayer respecto de la situación de un interno del Penal que quiere estudiar Derecho, el Decano de la Facultad de Derecho de la UNCuyo aclaró a MDZ la postura institucional. Para él, hubo errores administrativos, pero omisiones del preso. Una situación sintomática del estado de la educación en contextos de encierro.

Por Ulises Naranjo


Ayer publicamos una nota sobre el caso de Máximo, un interno de la Penitenciaría Provincial que, dos días antes de rendir su primera materia, se enteró de que no podría hacerlo por cuestiones concernientes, en primera instancia, a él mismo, a sus tutores y en particular a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo, como institución que lo inscribió.

Máximo es un preso que quiere estudiar Derecho, pero que aún adeuda materias del secundario. Para casos como el de él existe un programa, denominado “Educación en contexto de encierro”, que contempla salidas educativas para internos de los penales. Este programa, referencial en su tipo, involucra la participación de la UNCuyo, el ministerio de Gobierno y la Dirección General de Escuelas.

En la referida nota, que rogamos al lector inadvertido leer, se hace incapié en varias cuestiones que desembocaron en la prohibición de rendir el examen dos días antes de la fecha, según los tutores del alumno (alumnos del último año de la carrera) nos hicieron saber.

A fin de echar luz sobre las responsabilidades de cada uno, hablamos, con el Decano de Derecho, Ismael Farrando: “Antes que nada quiero aclarar que la facultad es pionera en llevar adelante programas como éste. Y cumplimos todos los pasos para acercar esta posibilidad a la Penitenciaría Provincial. Yendo al fondo jurídico de la situación de Máximo, hay dos regímenes para que pueda optar y eligió el que no era el adecuado”.

- El está preso; ustedes deberían haberlo asesorado antes de que se agotaran los plazos.

- Evidentemente, no se hicieron bien las cosas. Máximo al principio no fue claro, dijo que debía cuatro materias y eran más de veinte… Si lo hubiésemos sabido, no lo inscribíamos así, porque hay otro sistema que le conviene más.

- Pero lo inscribieron, le designaron tutores, hizo el pre, rindió y aprobó dos exámenes previos y en setiembre lo anotaron para que rindiera su primer examen.

- Evidentemente, hay un error administrativo. Hay que admitirlo y yo estoy investigándolo.

- Le generaron expectativas y para alguien que está encerrado, las expectativas de reinserción son importantes…

- Nosotros entendemos el caso. Por eso, le he pedido una autorización al Consejo Superior para sujetar a Máximo a otro sistema, que es el dispuesto para los mayores de 25 años. La situación tiene un expediente en nuestra facultad y hay dictámenes del Rectorado también. La intención es pedir subsimir el caso, que es lo que no hicimos en el momento adecuado.

- Bueno, yo debo agradecerle especialmente que reconozca que hubo errores administrativos de parte de la facultad…

- Es así y lo estamos investigando, pero también es cierto que nosotros confiamos en la información que nos dio el interno. Quiero dejar en claro que a nosotros nos interesa mucho promover este tipo de programas. Tenemos equipos de profesionales trabajando desinteresadamente en esto e incluso tenemos dos premios internacionales, cuestiones que sería interesante difundir. 

- Decano, nosotros nos comprometemos a brindar esa difusión.

- Muchas gracias.

- Y también a la difusión de los resultados de su investigación administrativa por el caso de Máximo...

- De acuerdo. Y le dejo constancia que vamos a seguir trabajando con empeño en programas como estos, que a nuestra facultad le interesan y mucho. Sin dudas, si Máximo quiere estudiar, cumpliremos los pasos debidos y podrá hacerlo.

Por lo pronto, será cuestión de esperar a que el Consejo Superior de la Facultad de Derecho se expida y que, según parece, se le fijen plazos nuevos para terminar el ciclo medio, tal vez en una nueva modalidad educativa, esta vez, sin  cometer los errores administrativos que llevaron a su proceso a un punto indebido.

La Facultad de Derecho y el derecho a estudiar de un preso

Fuente: Mendoza ONLINE (5 de noviembre de 2009)

Máximo, interno del Penal, eligió ser abogado. La facultad lo inscribió. Hizo el preuniversitario. Le designaron tutores académicos. Rindió dos exámenes previos. Estudió y preparó su primera materia. Dos días antes de rendir, la institución lo deja sin su sueño. Quiénes son los responsables y cuál el concepto de inclusión que manejamos. Máximo, el pobre, quedó al mínimo.
 
Por: Ulises Naranjo

Contra lo que pueda suponerse, lo más probable es que, si uno pudiese volver a escribir la historia –tal como lo intentó Pierre Menard, el autor de El Quijote– lo haría tal como la conocemos, sin cambiar un solo suceso, por nimio que sea.

Por ejemplo: elegiría otra vez ser hermano menor de un simio con veleidades, levantaría el discurso del mundo a partir de los conceptos, inventaría un puñado de dioses para garantizar poder y temor, consideraría al amor como un perfume de lo perdido, dejaría caer otra vez las bombas sobre el Japón y permitiría nuevamente a D10go hacer el gol con la mano a los ingleses.

Siguiendo esta línea, vamos al punto: muchos parecen querer que los delincuentes fracasados (o sea, los que terminan en cana, por ser pobres) sigan siéndolo –en su pobreza, en su exclusión, detrás de sus tatuajes, limitaciones y torpezas y su ferocidad–. Quieren que sigan siendo delincuentes porque, de ese modo, ellos concluyen en el hecho de que son inocentes.

Y así anda el mundo: mal, anda. Los delincuentes exitosos –cuyo daño social es exponencialmente más grave– nunca son encerrados y los que delincuentes que fracasan no son insertados y, cuando quieren hacerlo, cierto es que les va para el tujes. Vamos al caso de un preso al que, la sociedad –esta vez en al piel de la Facultad de Derecho de la UNCuyo– le está diciendo a los gritos que no, que no deje de ser delincuente.

Mirá si después el tipo se reforma, se vuelve abogado –encima uno honesto– y después no tenemos a quién echarle la culpa…


¿Qué más quieren?


Antes que nada, una aclaración: la que daremos a continuación es una versión no cotejada con la citada facultad, pero, como corresponde, mañana pediremos a esa institución pública, en la persona de su Secretaria Académica, María Elena Olguín, o de su decano, Ismael Farrando, sus visiones del hecho.

Según charlamos con los tutores académicos del interno (alumnos del último año de la carrera de esa facultad), la cosa es así: Máximo es un interno de nuestra Penitenciaría que se decidió a estudiar Derecho a través del programa “Educación en contexto de encierro”.

Máximo fue inscripto en la Facultad de Derecho de la UNCuyo, aún sin haber terminado su ciclo secundario, pues así lo habilita la ordenanza 46/95 del Consejo Superior y aun lo habilitaría la Ley de Educación Superior  (24.521 en su art. 7).

Como habrá estado de habilitado el hombre que fue inscripto. Eso y más: cursó el preuniversitario, rindió dos exámenes de ingreso –que aprobó–. Eso y más: en julio, la facultad le designa dos tutores para que ayudarlo a estudiar –cosa que hace¬–. Eso y más: vota en las elecciones del Centro de Estudiantes. Eso y más: Máximo prepara su primera materia. Eso y más: es inscripto por la institución.

Sin embargo, dos días antes de rendir, autoridades de la Facultad de Derecho de la UNCuyo comunican a los tutores que Máximo “adeuda materias del polimodal y que no podrá continuar con las tutorías y que por lo tanto tampoco podrá rendir su primer materia”.

Lo mismo, luego, le comunican a él, también de manera informal. O sea: le dicen, Flaco, seguí en la tuya, porque no podés entrar en la nuestra.

“La Ley de Educación Superior  (24.521 en su art. 7) y la Ordenanza 46/95 del Consejo Superior dicen que  existe un sistema alternativo para entrar a la Universidad. Para acceder al mismo es necesario: tener más de 25 años (Máximo los tiene); tener la primaria completa (que también la tiene); tener preparación y/o experiencia laboral acorde con los estudios que se propone realizar. (¡Qué mayor preparación que haber cursado el preuniversitario!) y tener aptitudes y conocimientos suficientes para cursar satisfactoriamente. Y él rindió bien los exámenes de ingreso; además está comprobado que tiene las aptitudes y conocimientos necesarios, e incluso tiene más conocimientos, propios de la carrera. ¿Qué más quieren”, brama el pobre Ariel Herrera, estudiante del último año de la carrera y tutor de Máximo.

¿Qué más quieren?, puede preguntarse Máximo también.

Está claro que este hecho, de haberse presentado como referimos, es gravísimo. ¿Cómo es posible que una universidad pública haga cumplimentar tantos pasos administrativos a una persona, la haga ingresar a la institución y luego le dé una patada en el traste?

Este que escribe no es abogado, pero algo en todo esto debe haber relacionado con las expectativas generadas, los derechos adquiridos y los actos propios. Y hay también un concepto que en lugar de respuesta se vuelve pregunta: ¿cuál es la idea de inserción que manejamos?

Por ahora la respuesta está soplando en el viento; veremos luego qué tienen para decir las autoridades académicas, a fin de ilustrarnos, despejar dudas, determinar responsabilidades y poner luz en una situación por demás irregular.


Máximo, al mínimo


Vamos a dejarnos ir con la relación que esta situación provoca, aclarando que ya estamos en terrenos de la libre analogía.

Cuentan los memoriosos que cuando Juan Bautista Bairoletto quiso hacer vida tranquila, ordenada, solitaria e innominada, no lo dejaron. Propios extraños, policías y delincuentes, ignotos y famosos, todos quisieron que Bairoletto siguiera siendo Bairoletto y que muriera como tal.

A muchos presos que intentan insertarse, les ocurre lo mismo. Para que el infierno sea infierno, siempre es necesario que conserve sus iniciales.

Tal vez Máximo hubiese sido un buen abogado, pero no lo sabremos. Por ahora, sólo seguirá siendo un mal delincuente.


Expertas capacitan a bibliotecarios en contextos de encierro de Paraguay


Por Ppn .com.py - 11/6/2009 - 17:22

A partir del pasado lunes y hasta este viernes 6 de noviembre, un total de 34 docentes-bibliotecarios/as que realizan sus labores en contextos de encierro (prisiones) están siendo capacitados/as a través de talleres prácticos por parte de tres expertas europeas, gracias a una cooperación entre la Dirección General de Educación Permanente (DGEP) del Ministerio de Educación y Cultura paraguayo y el programa EUROsociAL (sector Educación, tema F), de la Unión Europea.
Las responsables de la capacitación son las francesas Catherine Bamvens, Sandrine Husson y Marie-Noëlle Rodriguez, quienes instruyen además a representantes de la DGEP, del Ministerio de Justicia y Trabajo y del sistema penitenciario nacional, en el marco del Primer Seminario Nacional "Trayectos formativos para bibliotecarios/as en contextos de encierro", que se realiza en el Centro Paraguayo de Educación Permanente "Ko'ê Pyahu" (Avda. Eusebio Ayala km. 4½).

El seminario busca convertir el espacio bibliotecario en un lugar abierto de promoción de la lectura y de la escritura como actividades de educación no formal articulada con la educación formal del establecimiento penitenciario, al tiempo de brindar herramientas metodológicas para el desarrollo de proyectos a implementar en el espacio-biblioteca de cada centro de actividad, con el fin de potenciar y desarrollar las tareas definidas para su rol en un triple perfil: técnico bibliotecológico, pedagógico y de promoción de la lectura, a través de talleres de escritura, de lectura y de animaciones culturales, y a partir de un diagnóstico previo de la situación de esta temática en nuestro país.

Las bibliotecas en contextos de encierro son concebidas como un nexo entre las realidades interna y externa a los centros penitenciarios, como espacios abiertos que, a través del fomento de la cultura, la lectura y la escritura, en articulación con la educación formal, favorecen la inclusión social de los/as internos/as.

Este seminario nacional corresponde a la tercera fase de un proceso de implementación de la temática de educación en contextos de encierro dentro de las líneas de trabajo de EUROsociAL para 2009. La primera fase (28 de septiembre al 2 de octubre) implicó una visita de estudio de representantes del MEC a la Argentina para estudiar las experiencias vividas en dicho país en lo referente al proyecto piloto de "Bibliotecas abiertas", y para participar en un seminario de la Red Latinoamericana de Educación en Contextos de Encierro (RedLECE), en tanto que en la segunda etapa (12 al 16 de octubre) se realizó una transferencia de lo observado en el vecino país a los miembros de la Red de Docentes Penitenciarios de nuestro país.